ASÍ NACIÓ Y CRECIÓ FUERZAS BÁSICAS

Para que un equipo tenga las bases para llegar al campeonato y formar historia en cualquier balompié necesita tener cimientos. Estos pilares sobre los cuales se edificará el resto de los logros, son las Fuerzas Básicas, jóvenes con de sangre Monarca que lucharán por los colores que son parte de su cariño.

La historia de la cantera moreliana tiene sus orígenes alrededor del '97, cuando la Federación Mexicana de Fútbol, exige a sus clubes de Primera División el poseer una filial en la Segunda, la cual dirigiría Mario Díaz, ex jugador del equipo de la capital michoacana.

Estas disposiciones provocan que Monarcas se haga de otra escuadra en la Tercera División y llega a la institución Ricardo Campos, para hacerse cargo de la creciente escuela de Fuerzas Básicas, la cual había crecido hasta las ligas Premiere con cuatro divisiones más.

Para esta época ya se contaba con la categoría de Juvenil Nacional, todas estas, fueron franquicias cedidas por la misma federación en la búsqueda por ampliar el fútbol en la búsqueda del profesionalismo.

A partir de este momento, comienza a haber una estructuración formal en la cantera, por lo que Mario Díaz toma el proyecto en sus manos, alrededor de 1999, y hasta la llegada de Andrés Lillini con una mejora del proyecto en el 2000.

El proyecto ha ido creciendo, por necesidad al principio, pero después se vio como una oportunidad para mejorar la falta de jugadores surgidos con nuestro propio trabajo e ideología. Monarcas supo aprovechar la oportunidad que generó la FMF para que los equipos desarrollaran jóvenes con cualidades para jugar al balompié.

Andrés Lillini, llega para continuar y mejorar un proyecto que hoy en día sigue en proceso de mejora. Este ha crecido bastante en cuatro años, desde su infraestructura, personal y administración. Hoy, esta área del club, recibe un 15 % del total de egresos del club para su desarrollo.

La estructura está sustentada bajo un proceso “científico” de trabajo sobre jóvenes. Desde la casa club, que alberga a los muchachos que vienen de fuera de la ciudad, las escuelas a lo largo del país, las visorias, tanto dentro como fuera del estado, captación de talentos, nutriólogo, seguimiento intelectual y mucho más; todo es parte de un proceso formativo que cada día es más completo.

La meta en el equipo, es la de contar con un 70 % de jugadores surgidos en la cantera Monarca, en el primer equipo. Jugadores que se entreguen en la cancha, con un buen sistema de juego basado en técnica y resistencia. Esta meta no se ha alcanzado, pero el momento que se vive actualmente es dirigido firmemente para lograrla.

Los jóvenes llegan a la fase final de su preparación con experiencia internacional y con la mentalidad de poder escribir sus nombres en las páginas doradas del fútbol mexicano.

Con esto, Monarcas Morelia pone las cartas sobre la mesa para los jóvenes que se interesen por el compromiso, a partir de su ingreso, es su espíritu y su corazón lo que les empujará hacia el logro por el que luchan: jugar como profesionales.